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viernes, 7 de marzo de 2008

¡Monologazos!: Pártome la chola


Carlos Clavijo es muy bueno. Su tono de voz apausado, solemne, va muy bien con sus reflexiones surrealistas. Le encanta hablar de las relaciones con las mujeres, así como los conflictos internos que todos hemos tenido cuando hemos sido niños. Son temas bastante recurrentes en el mundo del monólogo, pero este tipo lo borda. Su primer monólogo (a ver si alguien se anima a contar las veces que dice la palabra “básicamente”) es ya un clásico indiscutible. Entren AQUÍ, AQUÍ, AQUÍ y vean otro de sus monologazos. “Vamos a ser sinceros, hemos pasado por eso, por ese miedo que da meterse por callejones acompañando a una tía.”

Don Mauro, además de ser un cómico cojonudo, posee una virtud maravillosa en el mundo del humor: tener un estilo propio. Es decir, el texto cómico que este crack se prepara tiene su sello personal. Hay muchos otros monologuistas que son buenos, pero que no poseen una personalidad tan acentuada. Es comparable al caso de Ignatius, sus coñas, su forma de expresarlas, sus temas... son únicos. Y, también en ambos casos, o te gusta o no te gusta. Personalmente me encantan esos momentos en los que, completamente indignado, se marca un párrafo de 30 frases por segundo, soltando puntazos por doquier y metiendo expresiones delirantes que no ves venir. Pinchen AQUÍ, AQUÍ y AQUÍ y vean uno de sus últimos monólogos ¡Qué risas! Lo de la vieja del Titanic es demencial. “Reviéntame toa, cerdo de mierda, que hoy si estoy sintiendo... (pausa poética)... la dureza de tu priapo, llevarse por delante, chorro a chorro, gota a gota, cual papel secante, las humedades de mi coño.”

Ernesto Sevilla y sus monólogos de cara inexpresiva es otro clasicote. Su primera incursión en el tema de la adolescencia (AQUÍ y AQUÍ) es de los que más habré visto. A pesar de ese toque de apatía, que muchos pueden ver como bastante sosete, consigue arrancar carcajadas al personal con joyazas como la referencia al cantante de “La Unión” o la historia de su familia bizca. Es absolutamente genial. A ver cuándo nos deleita con más de sus historias, que las últimas no han estado tan a la altura. “Si te salen muchos granos, la adolescencia dura seis años, te pones un gorro o...” “Al viejo este... con el pelo blanco... lo cojo... y lo caliento si quiero...”

miércoles, 20 de febrero de 2008

¡Monologazos!: Descojone asegurado


Raúl Cimas es uno de los putos amos de los monólogos. Es así. No hay más vuelta de hoja. Me he partido de risa cuando dijo que era Judas, cuando nos contó sus vivencias en un piso de estudiantes, así como cuando contó la película de terror que vio con su novia. Pero, sin lugar a dudas, se convirtió en un referente con su monologazo primero. Entra AQUÍ, AQUÍ y AQUÍ y pártete el culo. “¡Me voy a montar una armada que se va a cagar la perra!” “Colón, tío...” Lo de la abuela-guarda jurado es brutal.

Tony Moog es un crack. Verlo actuar es risa asegurada. Esa actitud vacilona, con sus brazos tatuados, su mirada alicaída... Pincha AQUÍ y AQUÍ y ve uno de sus mejores monólogos, el primero, en el que presentó al resto del mundo a sus dos colegas, el Choni y el Friki. “¡Qué pun, qué pan!” “¡Farlopa pa la tropa!” “El venao, el venao...”

Goyo Jiménez nos cuenta muchas de las diferencias existentes entre los americanos y los españoles. Un tema que da mucho juego y que otros cómicos han tratado en sus monólogos. Pero Goyo parece que lo exprime al máximo. Carcajadas aseguradas en un pedazo de recital digno de ser enmarcado. Pincha AQUÍ, luego AQUÍ y finalmente AQUÍ. “¡Alerta de fusión!” “Aprisa, chicos, se hace tarde. Vamos, Mike. Corre, Joe. Arriba, pequeño Timy.”