En ocasiones llego al trabajo y me encuentro con la mesa de la recepción, más allá del mostrador donde atiendo a los clientes, repleta de papeles, la grapadora, un bolígrafo, archivadores abiertos... No suele pasar que llegue a niveles considereables de desorden, pero puede darse el caso de vez en cuando, tras días de mucho ajetreo. Me encanta ponerme manos a la obra y poner todo al día. Con paso ligero y movimientos precisos, voy grapando por aquí, archivando por allá, ordenando las reservas por fechas, sacando los recibos de los depósitos de las cajas de seguridad, taladrando las facturas... Me encanta ver el resultado: una mesa limpia y estrictamente con lo necesario a la vista. Es una sensación muy agradable admirar tal orden y sentir que todo vuelve estar en su sitio. Pongo los brazos sobre la superficie, ahora casi desocupada, y disfruto del escalofrío que produce su temperatura en contraste con la de mi piel. El orden y la limpieza es algo fundamental, tanto en el trabajo como en nuestras vidas personales. Y yo, además de intentar concentrar mis esfuerzos en ello, disfruto de sus gratificantes resultados.martes, 11 de marzo de 2008
Me encanta... las mesas ordenadas
En ocasiones llego al trabajo y me encuentro con la mesa de la recepción, más allá del mostrador donde atiendo a los clientes, repleta de papeles, la grapadora, un bolígrafo, archivadores abiertos... No suele pasar que llegue a niveles considereables de desorden, pero puede darse el caso de vez en cuando, tras días de mucho ajetreo. Me encanta ponerme manos a la obra y poner todo al día. Con paso ligero y movimientos precisos, voy grapando por aquí, archivando por allá, ordenando las reservas por fechas, sacando los recibos de los depósitos de las cajas de seguridad, taladrando las facturas... Me encanta ver el resultado: una mesa limpia y estrictamente con lo necesario a la vista. Es una sensación muy agradable admirar tal orden y sentir que todo vuelve estar en su sitio. Pongo los brazos sobre la superficie, ahora casi desocupada, y disfruto del escalofrío que produce su temperatura en contraste con la de mi piel. El orden y la limpieza es algo fundamental, tanto en el trabajo como en nuestras vidas personales. Y yo, además de intentar concentrar mis esfuerzos en ello, disfruto de sus gratificantes resultados.viernes, 7 de marzo de 2008
Cinco genios
Hay ciertas personas en el mundo de las artes que yo admiro profundamente. Son gente que destacan en el medio en el que están enmarcados, que se han convertido en referentes con todas las de la ley. Pero, sobre todo, este grupo de person las admiro porque han conseguido trasmitirme la sensación de que todas esas maravillas que han hecho, la saben hacer con los ojos cerrados. Es decir, algunos grandes artistas sí que trasmiten que detrás de su éxito hay un trabajo duro, un esfuerzo calculado, algo admirable. Pero los que voy a mencionar ahora son artistas que parecen haber nacido para hacer lo que han hecho, que todo lo que hacen de forma virtuosa, parece que lo consiguen de forma sumamente sencilla.
Steven Spielberg (director y productor de cine). Es de sobra conocido, un icono en la Historia del Cine, un hombre que ha cambiado la forma de entender y explotar este medio. Uno de los mejores a la hora de combinar arrollador éxito tanto en crítica como en taquilla. El Rey Midas del celuloide consigue crear películas que todo el mundo disfruta y que, al mismo tiempo, resultan magníficas en todos los niveles. Al analizar su filmografía, te das cuenta de que este hombre puede rodar peliculones con los ojos vendados. Es un Dios. El que lo niegue, es que no tiene la más mínima idea. “Tiburón”, la saga de Indiana Jones (muy pronto ampliada), “Parque Jurásico”, “E.T.”, “El diablo sobre ruedas”, “La lista de Schindler”... Pero no sólo ha dirigido aunténticas obras maestras, sino que además ha producido peliculones que han hecho que nuestra infancia (ochenteros y noventeros, somos legión) sea envidiable: "Los Goonies", "Los Gremlins", "¿Quién engañó a Roger Rabbit?", "Regreso al futuro", "El secreto de la pirámide"... El puto amo, vaya.
Alan Moore (guionista de cómics). Un genio, sin atisbo alguno de duda. Obras como “Watchmen”, “From Hell” o “V de Vendetta”, le han dado la reputación lógica y merecida de ser uno de los mejores escritores del noveno arte. El mejor, diría yo. Sus cómics son tan profundos, tan complejos, tan inteligentes, tan innovadores, tan impactantes... y, al mismo tiempo, entretienen enormemente. Es muy difícil poder trasmitir todos esos conocimientos que él posee a tanta gente. Porque es posible, se ha demostrado. Puedes hablar de temas muy profundos, sin ser demasiado críptico (que aprendan todos esos escritores que se masturban intelectualmente con sus propios libros, con títulos del tipo “La levedad inconsciente de las paradojas universales”). Moore, a pesar de sus pintas de vagabundo esquizofrénico, logra dar la sensación de que sabe de todo y que ha leído todos los libros escritos por el ser humano. Tras leer alguna de sus obras, parece que todo lo que hacen los demás guionistas es sumamente mediocre. Nadie puede hacerle sombra, es el más grande.
Kase.O (rapero). Todo el que le guste el hip hop, en especial el hablado en castellano, no puede negar lo evidente: Kase.O ha sido, es y siempre será uno de los mejores en este terreno. Uno de los integrantes del grupo “Violadores del Verso” (¡grandes Lírico, Hate y Rumba también!), desde que comenzó en este mundillo ha demostrado que para él rapear, es como para nosotros respirar, algo que hace sin esfuerzo alguno. Escuchas sus rimas y te da la sensación de que lo hace de forma automática, que todo forma parte de un freestyle. No me lo imagino estancado escribiendo un párrafo. No. Parece que coge el micro y te suelta sus versos con una habilidad divina, como tocado por la mano de Dios, la Virgen, San Justino y los apóstoles. Que raperos tan condenadamente buenos como Tote King hayan presumido de haber tenido un autógrafo del alter-ego de Javier Ibarra, ya dice mucho. Es un referente dentro del rap hispano. Una máquina del flow. Un genio (como bien aclara en el primer disco de su grupo, co).
Chris Morris (cómico, guionista y actor de sitcoms). En el campo de la comedia, los ingleses son de lo mejorcito que se puede encontrar. Y dentro de este grupo, Chris Morris es uno de los más grandes. Sólo hay que ver “Brass Eye” para darse cuenta de ello, una obra que supera las más altas cotas de la crítica ácida. Todo lo que se está haciendo ahora en el terreno de las sátiras y el humor absurdo, este hombre ya lo ha hecho antes y mejor. “The Day Today” es otro ejemplo. Pero, además de todo esto, resulta que, como tantos otros maestros que hace tiempo que han superado el nivel general, le ha dado por innovar. “Jam” es su show más experimental, con un humor tan sumamente negro que, o bien te partes el culo, o te deja el cuerpo con un mal rollo... Y no sólo escribe guiones formidables, sino que cuando actua, crea personajes que acaparan toda la atención del espectador (en “Brass Eye” interpreta a decenas de personajes, cada cual más delirante). Si no, vean lo que hizo en la genial “The IT Crowd”, su papel, el surrealista jefe de la empresa, logra que te rías con cada frase, cada gesto, cada postura... Él, junto a Ricky Gervais, son dos de mis ídolos británicos.
Robert De Niro (actor y director de cine) ¿Qué se puede decir a estas alturas de este señor? Todo lo que se pueda decir positivamente se queda corto. Uno de los mejores actores que ha dado el séptimo arte. Sus colaboraciones con Scorsese, por nombrar algunos de sus trabajos, son oro puro. Más gloriosos ejemplos: "El Padrino II", "Érase una vez en America", "El cazador", "Los intocables de Elliot Ness", "Heat"... Es una pena ver lo bajo que está cayendo en los últimos años (¿”Showtime”? ¿”El enviado”? ¿"Otra terapia peligrosa"? ¿”El escondite”?), pero su huella en el cine es demasiado grande como para que sus malas elecciones actuales logren manchar sus interpretaciones más gloriosas. Otro de esos maestros que logran hacerte creer que lo que hace, lo hace sin dificultad alguna. No sé si será que no le ofrecen cosas a su altura, o si a la vejez se está volviendo senil, pero, vamos, a ver si vuelve a colaborar en peliculones. “El buen pastor”, película que también dirigió, parece dar a entender que eso es posible. miércoles, 20 de febrero de 2008
Muévete, cojones: deja de fumar
Objetivamente, te estás gastando el dinero, que podrías usar para cosas mucho más práctivas y positivas, para meterte humo tóxico en los pulmones. Y todo con la falsa idea de que te relaja. Es un espejismo, el cigarro te insufla el mono de nicotina y, para aliviar dicho mono, debes fumar, haciendo que el mono se aumente, para luego fumar y aliviarlo, mientras vuelves a aumentarlo... Un círculo vicioso en el que te has metido de forma absurda ¿Qué te aporta? Encima, ahora está peor visto, y hay leyes que te impiden hacer dicha tontería en ciertos lugares cerrados. Por lo que más de una vez has tenido que sudar esperando a salir de un avión para fumar, o pasar frío fuera de una discoteca para dedicarle tiempo a tu ansiado cigarrillo, etc... Muévete, cojones, deja de fumar. Ya es bastante estúpido el haber empezado, como para seguir prolongando dicho vicio. Vale, está bien, te has equivocado, te has enganchado. Todos comentemos errores. Rectificar es de sabios ¿no? Pues ahora sólo tienes que dejarlo. Mejorará tu vida en todos los aspectos. Las drogas son una puta mierda. Muévete, cojones ¡Déjalo de una vez por todas!domingo, 17 de febrero de 2008
Me encanta... la gente positiva
Me encanta la gente positiva, la gente que siempre suele mostrar una sonrisa, sean cuales sean las circunstancias. No me refiero a esas personas que, falsamente, parecen estar fijo de cachondeo, llegando a desvirtuar ciertos momentos. No. Me refiero a ese tipo de persona que, a pesar de un fracaso, una tragedia o un palo vital de cualquier tipo, alza la mirada y dice: "bueno, mañana será un día mejor." Su optimismo se contagia, se extiende a las personas que lo rodean, por lo que su labor como amigo es magnífica. No se trata de ser un iluso idealista, sino de intentar verle el lado bueno a cualquier acontecimiento, siempre, en la medida de lo posible. Porque es con ese tipo de personas con las que es un placer tener una conversación. Sus consejos, aunque puedan ser o no equivocados, dan aliento en los momentos difíciles. Así como hay gente negativa que, con su postura pesimista, logra absorverte las energías y a dejarte con mal cuerpo tras promulgar sus comentarios grises, los optimistas te insuflan serenidad, ganas de comerte el mundo, luminosidad ¿Qué hay de malo en apostar porque las cosas te salgan bien? Y soy de los que piensan que la gente tiene la capacidad de cambiar en muchos aspectos y ese es uno. Podemos cambiar el chip e intentar ver las cosas con mayor esperanza. Si caes estrepitosamente tras un proyecto fallido, bueno, pues te levantas, te sacudes el polvo y sigues caminando. Es más fácil de lo que piensas y te aportará mucho poder. Los que piensan que son perdedores, nunca llegarán alto. Llegan alto los que sé creen ganadores, pues es este optimismo lo que les da la fuerza para ser constantes en su camino hacia la meta ansiada.miércoles, 13 de febrero de 2008
Muévete, cojones: ¡haz "working"!
Estás en la fase denominada "aceching", esto es, admirar la belleza de esa chica que ni conoces. O, si la conoces, la contemplas en la distancia, como un fotógrafo maravillándose ante un paisaje de ensueño. Bien, todo eso es muy bonito y tal, pero... Muévete, cojones. Hay que empezar ya con el "working", el trabajarte el cortejo. Saca el pico y la pala. "Arbeiten"! Ella no va a caer sobre tus brazos así, como por arte de magia (a no ser que seas Brad Pitt, Ricky Martin, Leonardo DiCaprio o Torrebruno). Incluso, aunque le gustases, es raro que diese ella el primer paso. Muévete, cojones. Una declaración de amor, la técnica de la cal y la arena, el sistema del vacío... Hay mil formas, cada uno tiene su modus operandi y, además de ello, no todos los sistemas funcionan con las mismas mujeres (¡Ojalá!) Para unas puede servir el ir directo, al grano, mientras que para otras puede resultar mejor el hacerse derrogar en ciertos momentos. Es por ello que tienes que ponerte las pilas y averiguarlo. El amor es, ante todo, un juego entre dos o más rivales y, como todo juego, requiere de mucho de estrategia y mucho de azar. El azar no lo puedes controlar, pero sí la estrategia. Si te sientas y espera a que ella llegue, ya puedes ponerte a leer un libro... Tienes que luchar por sus besos, pelear por sus caricias y, sobre todo, no rendirte ante el mínimo obstáculo. Valor y al toro, colega.lunes, 11 de febrero de 2008
Ojito: ¡No me toques los móviles!
Antiguamente (no hace tanto, señores) la gente se comunicaba mucho a través de cartas. Tenía un componente muy romántico el intercambio postal, sobre todo entre amantes que suspiran en la distancia. Los diarios, en cambio, eran una forma de comunicarse con uno mismo, de plasmar sobre el papel todo tipo de frustraciones, sueños, deseos y conflictos internos de diversa índole. Bien, pues todo eso ha sido sustituido, casi por completo, por los mensajes del móvil y por el correo electrónico. Que, mira, no lo veo mal. La sociedad avanza y con la tecnología, las costumbres no se pierden, sino que se transforman o evolucionan. Lo veo bien. (No obstante, siempre consideraré un intercambio de cartas como algo fantástico. No hay color. Recibir una carta en tu buzón es todo un puntazo, reconozcámoslo). Ahora bien, no entiendo por qué ahora ha cambiado, entre muchas personas, el respeto a este tipo de prácticas.
Me explico, no logro entender, ni nunca compartiré, el hecho de que una persona coja el móvil de otra para leer los mensajes que contiene. Da igual si esa persona es tu novia, tu madre o tu hermano. Eso no se hace. Parece que la gente se ha olvidado de una hermosa palabra llamada “intimidad”. De la misma forma que no entiendo por qué el novio de una chica debe de conocer su contraseña del MSN. Es que no me cabe en la cabeza. Es una GRAN FALTA DE RESPETO el ir indagando en esos pequeños espacios íntimos de la persona. Siempre se ha visto mal que alguien coja el diario de otro y lo lea, o que abran las cartas dirigidas a otra persona. Entonces ¿por qué mucha gente se pasa por el forro la intimidad en cuanto al correo y los móviles? A ver, repitan conmigo: No se debe curiosear el móvil de otra persona. No se debe curiosear en el correo electrónico de otra persona. Es que es obvio. Y me importa un comino (vaya, hacía siglos que no utilizaba esta expresión) si esa persona es mi novia. No, cojones. Todos somos individuos que merecemos diversos rincones de intimidad. El teléfono móvil o una cuenta de hotmail o yahoo son soportes físicos de estos rincones ¿Por qué iba alguien a indagar en ellos? Y si encima es mi pareja, más fuerte me parece, puesto que, si es un ser querido, más razones tiene para respetar mi espacio.
¡Hostia puta!
Cuando tenga novia, esas serán una de las cosas que no pasaré por alto ¿Estamos locos o qué? Es bonito compartir cosas con los demás, pero siempre tiene que tener uno su zona limitada para guardar lo que quiera guardar. Además, leer un mensaje descontextualizado puede derivar a sospechas absurdas. Abrir un e-mail, sin saber todo lo que puede rodear ese e-mail, toda la historia que hay detrás, puede ser nocivo para la confianza entre dos personas. Porque, esa es otra, si confías en tu pareja ¿qué haces hurgando en su bandeja de entrada? No se trata de tener secretos, sino, más bien, de conservar espacios para uno mismo. Las parejas van y vienen, nunca sabrás con certeza si vas a seguir saliendo con esa persona por siempre. Pero lo que si debe de pertenecer es el respeto hacia tu persona. Y eso lo debe de tener claro tanto él como tú. No consientas algo así y, mucho menos, hagas algo así.
viernes, 1 de febrero de 2008
Muévete, cojones: estudia, zángano
Has terminado el instituto y te embarcas en la enriquecedora experiencia (según se mire) de estudiar en la universidad. Es posible que, incluso, te hayas tenido que trasladar de ciudad y todo. No obstante, lejos de cumplir los coherentes deseos de tus progenitores, te dedicas a tocarte los huevos de una forma casi espectacular. Muévete, cojones ¡estudia! ¿Acaso te piensas que tus borracheras, el alquiler del piso que compartes con diversos freaks, la luz que gastas bajándote pelis porno del emule... es gratuito? Nada de año sabático, si hay que estudiar, se estudia, leñe. Que no se puede sacar los cursos, año por año, pues vale, se saca en la medida de lo posible, pero se intenta ¿estamos? Y si no es esa la carrera que te motiva, pues te cambias a otra ¿Que no te gusta estudiar? Pues ponte a trabajar. No des más mala fama a la figura del estudiante español ¿OK? Que tus padres están partiéndose la columna en sus respectivos trabajos para que tú aproveches el tiempo, no para que te rasques la huevada. "Jo, ¡qué borrachera me pegué el otro día!" ¿Sólo tienes ese tema de conversación? Muévete, cojones ¡hinca los codos de una puñetera vez!¡Feliz año niebo!
¡¡¡Hey, hey, hey!!! ¿Qué tal va todo, artistas? Ahora que comenzamos el mes de febrero ("febrúar" en islandés), es hora de hacer recuento de éxitos y metas obtenidas ¿Cómo les ha ido? De toda esa lista de propósitos ¿han alcanzado alguna? ¿han comenzado alguna? Señores, hay que ponerse en lo que hay que ponerse. Así que nada de decir "No, no voy a apuntarme al gimnasio, como tenía pensado. Para eso mejor me compro uno de esos parches de la Teletienda, de esos que dan descargas y te dejan cuadrado en dos semanas." o "¿Dejar de fumar? Creo que esperaré a verano... cuando esté más tranquilito, de vacaciones, tu sabes... ejem..." o "¿El viaje a México? Pues, no sé, cari, me da que tendremos que dejarlo para el año que viene ¿y si nos vamos a La Palma?". Señores, hay que echarle un par. Hagan flashback al brindis de fin de año y recapitulen. ¿Quieren una vida mejor? Luchen por ello. Así que, yo les digo, este año hay que ponerse firme. Yo, por mi parte, prometo darles más de mi blog. Es por ello que este año será el año niebo (la "humirdá" ante todo, mi niña). Bring it on, bitch! 
Si no se portan bien, Fabián les dará una ondanada de hostias. Que no les despiste esa sonrisa de buen rollo. Que se lo digan a Garey Busey...
miércoles, 23 de enero de 2008
Muévete, cojones: consigue tus sueños
Desde siempre has tenido un sueño en mente, una meta que te gustaría alcanzar, la cual colmaría tu vida de felicidad. Tal objetivo supone un esfuerzo considerable, que no imposible. Es normal, generalmente dicho esfuerzo suele ser proporcional al sinfín de satisfacciones que dicha meta te aportará. Bien, entonces ¿qué haces aquí sentado? ¿No deberías estar luchando por ese sueño? Muévete, cojones, levántate de la silla, sillón, butaca, sofá o cama y sal a conseguirlo. Una cosa es decir “me gustaría saber francés”, al tiempo que te rascas al ombligo, y otra bien distinta es decir “quiero aprender francés”, mientras acudes a una academia de idiomas. El consuelo de la buena o la mala suerte es para perdedores, el 90% de los sueños se consiguen con esfuerzo, con constancia, con paciencia. Si no, no conseguirás nada. Nunca es tarde para encaminarse a ese objetivo. Muévete, cojones. Hay que currárselo desde ya. Y ningún sueño realizado por otro ser humano debe de ser inalcanzable para ti. Es cuestión de prioridades. Si tu sueño es viajar a la India, ahorra para ello. Si, te da por ahí y te compras un coche porque sí, pues es normal que luego no tengas dinero para irte a la India. Cuestión de prioridades. Tienes un sueño, averigua cómo conseguirlo y ponte manos a ello. A la cuenta de tres. Uno, dos, tres ¡YA! lunes, 14 de enero de 2008
Pañales escalofriantes


Me encanta... volver a la cama
Me encanta tener uno de esos momentos de confusión a horas tempranas. Estoy acostado, durmiendo. Un cosquilleo de preocupación hace que me despierte, liberándome de la telaraña onírica de turno. Pienso: "Joder, no ha sonado el despertador... ¿qué hora es?" Miro la hora con los ojos aún nublados, por lo que tengo que acercarme el despertador a dos centímetros de la cara. Es más tarde de lo normal. Me incorporo con torpeza, como un muñeco de madera al que se le acaba de otorgar vida. Salgo del dormitorio y entonces caigo en mi error: es mi día libre, hoy no tengo que ir a trabajar. Es entonces cuando un estallido de placer, comparable al más satisfactorio de los orgasmos, irrumpe en mí de forma gratificante. Puedo volver a la cama y dormir todo lo que me plazca. El mundo es maravilloso. Regreso a toda prisa hacia mi reino de sábanas y manta, me doy cuenta de que aún conservan el agradable calor de mi cuerpo. Me encanta volver a palparlo, sobre todo si son en días fríos. Me zambullo en ellas, cierro los ojos y vuelvo a quedarme dormido, con una amplia sonrisa cruzándome la boca. Pequeños grandes placeres de la vida.miércoles, 9 de enero de 2008
Ingenio humano
Bruno me ha enviado un enlace bastante curioso. Lo ha encontrado en ese magnífico blog llamado "Mira y Calla". Se trata de unos cuantos sistemas para atrapar ratones sin hacerles daño, las llamadas trampas no letales. Vean la suceción de fotos, no hace falta leer nada para poder comprenderlas. Se puede observar que, con un poco de ingenio es posible elaborar técnicas muy sencillas, a la par que eficaces. Y, lo mejor de todo, sin que nadie ni nada tenga que sufrir.Luego, en el otro extremo, encontramos varios ejemplos de como el ingenio humano puede utilizarse para fines bastante rastreros: las torturas. Es un tema que siempre me ha resultado fascinante; el aplicar parte de tu tiempo en diseñar objetos de metal o madera para intensificar el dolor hasta lo insoportable, me resulta escalofriante. Y recordemos que muchos de estos objetos provinen de La Inquisición, institución diabólica que tenía la cara de usar estos métodos escabrosos en nombre de Dios y la misericordia. Hay que tenerlos muy grandes...
Dos ejemplos opuestos de cómo se puede hacer uso de una misma herramienta, el intelecto humano, para llegar a un fin infringiendo el máximo dolor, o el mínimo. Think about it.

Conozco gente que podría dormir la siesta en una silla así.
Muévete, cojones: llama a tus colegas
Te pones nostálgico recordando a ese buen amigo del que hace tiempo que no sabes. Ha podido ser por alguna discusión tonta, o porque el trabajo de él y el tuyo hace que hayan podido quedar con menos frecuencia que antes. Puede ser que él se haya mudado a otra ciudad, isla, comunidad autónoma, país y apenas se hablen. Puede ser que la amistad ha pasado por diferentes pruebas que han logrado enfriarla. No obstante estás ahí, sonriendo al recordar esos buenos momentos que compartiste con tu amigo o amiga. Muévete, cojones ¿Tanto te cuesta coger el teléfono y llamarlo? ¿Por qué tienes que esperar a que sea él el que de el paso? ¿qué tipo de pereza puede justificar el no llamar a un buen amigo? Estoy seguro de que él también estará añorando esos viejos recuerdos. Nadie dice que la cosa pueda volver a como era antes, siempre puede haber barreras, pero, coño, si puedes llamar 200 veces a tu novia por teléfono, o a ese chico que tanto te gusta, también puedes hacer lo mismo con un un buen colega. Y ese estúpido orgullo de "¿y por qué no me llama él a mí?" no justifica nada. Coge el teléfono y marca su número. Me lo agradecerás.miércoles, 2 de enero de 2008
Me encanta... comenzar un nuevo año
Me encanta comenzar un nuevo año. Es equiparable a la sensación que tengo con respecto a los lunes, sólo que multiplicado, en concreto, por 54. Es un nuevo día, un nuevo amanecer, un borrón y cuenta nueva. A pesar de que, físicamente, es un día igual a otro, en esencia, en sentimientos, en sensaciones, en materia de reflexiones, el paso del 31 de diciembre al 1 de enero supone un punto de inflexión claro. Me encanta esa sensación que me embriaga, esa que me dice: "Has dejado atrás todos los tropiezos del 2007, todos los fallos, las meteduras de pata, los errores estúpidos, las palabras que nunca debiste decir, los verbos que nunca debiste conjugar... todo eso queda atrás. Ahora tienes ante ti un año en blanco, debes escribirlo con tu mejor actitud, rellenarlo con metas ambiciosas. Ahora es el futuro." Me encanta. Ya no volveré a tropezar con esas piedras del 2007. Ahora no haré caso a la gente que no lo merece, concentraré mis esfuerzos en los que sí lo valen. Son 365 días vírgenes, expectantes. Sé qué caminos quiero tomar y lucharé por todos esos objetivos que voy a plantearme. Me encanta saber que siempre habrá senderos que me sorprenderán, momentos que nunca esperé, giros deliciosos y asombrosos. La incertidumbre del mañana me enamora. Me encanta cumplir un año más.viernes, 28 de diciembre de 2007
Muévete, cojones: deja a ese cerdo
Tienes un novio ¿cómo decirlo? un tanto cabronazo. No te respeta. Te machaca delante de tus amigos cuando cometes un error, te subestima. Piensa que, simplemente, le perteneces, como si fueses un Ipod o un libro en su estantería. Tu existendia, según él, debe de girar en torno a su persona. Muévete, cojones. Manda a ese impresentable a freir espárragos. Que nada te frene ¿Vas a esperar a que vaya a peor? El oceano está lleno de peces hermosos ¿y te resignas a vivir con la escoria abisal? Lo bien que te lleves con su familia no es excusa para ser su víctima tanto tiempo. Y sí, es fácil. No me vengas con excusas. Irse por las ramas no te hará encontrar una salida a tu relación enferma. Los capullos son capullos de día y de noche. Haz recuento de las veces que te ha acariciado y las veces que te ha hecho llorar. ¿Te das cuenta? No compensa, te mereces algo mejor. Mándalo a tomar por culo ya. Y sin miramientos. Por muchos años que hayas compartido, nada justifica ese masoquismo al que te estás exponiendo de forma gratuita. Corta por lo sano de una vez por todas. Deja a ese cerdo.jueves, 27 de diciembre de 2007
Muévete, cojones: haz deporte
Pesas 30 kilos más de tu peso ideal. Te sientes gordo, pesado. Te miras al espejo y niegas con la cabeza, frunciendo el ceño. Muévete, cojones. Levántate del sillón y ponte a dieta. Haz ejercicio. Saca voluntad de donde sea y márcate una meta. Que nada te haga retroceder. La lluvia no impedirá que salgas a hacer deporte, ningún dulce tentador va a desviarte de tus propósitos. Cuando uno no está del todo por la labor, cualquier tontería nos sirve de pretexto para no hacer el esfuerzo. Y tampoco es que se requiera de una voluntad de hierro, ni que te pegues palizas cada día. Lo importante es la constancia. Quieres verte bien, sano. Ponle remedio a una situación que te perjudica la salud. Suda la camisa y verás que pronto notarás como tu cuerpo te dará las gracias. Pensarás con más claridad, te cabrá el pantalón de fin de año del 2003, no te asfixiarás con tanta facilidad, te sentirás más buenorro, aumentará tu autoestima. Muévete, cojones.viernes, 14 de diciembre de 2007
Me encanta... los semáforos en verde
Me encanta ese color verde luminoso que nos regala los semáforos de vez en cuando. Es una tonalidad de verde que no se encuentra fácilmente en el entorno urbano. Prueben a buscarlo. Salgan a la calle y traten de vislumbrar un verdoso más puro, más cargado de energía. Cualquier otro color semejante se me antoja sucio, mundano, vulgar... Pero el que propaga los semáforos en uno de sus tres ojos, se me muestra como algo divino, irreal, pero, ante todo, gratificante. Porque la señal de libertad que trasmite es algo que no se suele ver en nuestra sociedad. Vivimos en un mundo colmado de restricciones. No tocar. No fumar. Apagar los móviles. Silencio, por favor. Prohibiciones allí, prohibiciones allá. Por suerte, todas, o casi todas, están más que justificadas. No obstante, se te acumula una sensación de encajonamiento inconsciente que llega a agobiar. La luz verde luminosa que los semáforos nos regala a menudo es un alivio ante tal desolador panorama en el universo de la libre elección. Me encanta incorporarme en un carril sin coches, viendo a muchos amontonados en el otro, parados ante los semáforos en rojo que me voy a encontrar al final. Me encanta porque, muchas veces, antes de que me disponga a frenar, el semáforo se pone en verde y no tengo más que seguir mi camino, como si tal obstáculo no hubiese existido nunca. Me encanta ver como los coches del carril de al lado comienzan a reaccionar en cámara lenta y yo sigo mi camino como si, por un momento, fuese mucho más veloz que el resto de conductores. Otro placer de bolsillo.jueves, 6 de diciembre de 2007
Me encanta... las duchas calientes
Me encanta, en mañanas invernales como las de hoy, salir del agradable atmósfera de unas sábanas retorcidas, almohadas cálidas por mis abrazos y una manta de gran peso, y correr descalzo hacia el baño. Abrir el grifo de la ducha y esperar a que la temperatura del agua supere a la de mi cuerpo, y fundirme con ella. Me encanta enjabonarme y, tras desprenderme de kilos de burbujas, poner el mango de la ducha en el soporte de la pared y situarme debajo de su glorioso engranado de chorros cálidos, centrando su poder sobre mi cuello y mi nuca. Derretirme durante unos instantes, dejando mi mente en blanco. Me encanta cerrar el grifo y abrir las dos cortinas de la ducha, admirando como el humo se adueña de cualquier superficie cristalina, empañándola con dulzura. Me encanta quedarme un rato así, dejando que toda el agua vaya cayendo por riachuelos a través de mi relajada anatomía. Este es mi reino, este es mi momento. Cojo una toalla y comienzo a secarme. Estoy listo para comenzar un nuevo día, como decía Borja Sisante ¡Con energía!
