miércoles, 27 de febrero de 2008

Médico de familia: Clásico casposo


Si hace unas semanas les hablaba del éxito de “Los Serrano” en Finlandia, hoy vengo a hablarles de un claro precedente de esa serie, una que también fue un boom casposo en la televisión española… (sonido de truenos)… ¡"Médico de familia"! Sí, y no te me pongas remoloso, que seguro que también te viste tus buenos capítulos, como yo. De no ser así, todo este artículo no te hará ni la mitad de gracia. Advertido quedas.

Me imagino a las mentes maestras que ingeniaron esta serie, en esa sala de mesa larga, repleta de hombres enchaquetados, viendo en una pantalla enorme un medley de “Los problemas crecen”, “Padres forzosos” y “Step by step”. A uno se le ocurrió que la serie puede ser sobre una familia, con un padre como personaje central. Oh, qué original. “¡Y que sea médico!” gritó uno, dando un golpe con el puño sobre la mesa. “¡Sí, eso! ¡un médico!” gritaron todos al unísono. El más listo de los allí presentes fue el que dio con la clave: “Médico… con familia… ¡Ya lo tengo! Se llamará “Médico de familia” ¿Qué no?” Y todos aplaudieron, asintiendo con caras de satisfacción y los ojos entrecerrados.

Así empezó todo. Emilio Aragón, famoso presentador televisivo del momento, decidió romper con su imagen de dicharachero y alocado showman. Sustituyó su esmoquin con playeras blancas, por una bata y una de esas cosas que se ponen los médicos para escuchar los latidos del corazón, ya saben, esas movidas… sí, coño, que son como auriculares y tal. Bueno, el caso es que se convirtió en Nacho Martín, la personificación del buenazo, el eterno inocentón, que ponía siempre cara de cachorrito de perro abandonado. Es curioso porque, por lo general, lo normal es ver a actores y actrices rompiendo con la imagen discreta y inocente que les dio a conocer, para aparecer algo más radical, atrevido, rebelde. Como cuando David Duchovny, tras dejar de ser el correcto Fox Mulder, enseñaba su culo blanco en “Evolution”. Aunque ESTO lo supera. Pero el caso de Emilio Aragón es al revés. Ahora se le ve como un hombre más soso que un polo de papel de cebolla, un cursi de cuidado. Pero es que había que verlo antes de su papel de médico, con sus parodias, su estilazo, un cachondo mental de primera. Un claro ejemplo de involución.

La serie comenzó en 1995, a mitad de la época noventera en la que era normal encontrar en las listas musicales a números 1 como este o este, no ahora, que encontramos cosas como esta o esta (este último también conocido como "Arcadas en Lanzarote"). Duró nada más y nada menos que 9 temporadas, ¡119 episodios! (¡Toma ya, San Andrés!). Fue una serie muy seguida. Yo la vi, aunque, claro, era un teen, no sabía lo que hacía (bueno, además de tocarme, claro está).
Hoy vengo a hacer mi particular radiografía a tal hito televisivo.

"¡Tú! ¡Sí, tú! ¡Te vas a cagar!"

martes, 26 de febrero de 2008

¡Anuncios noventeros! (¡Dame 24 horas más!)

Viajemos a los 90, época en la que viví parte de mi infancia y adolescencia ¿Tú también? ¿no me digas? Vaya… Me alegra saberlo, porque fue una época cojonuda: “Salvados por la campana”, El Gran Juego de la Oca, la música Eurodance, Club Disney, los discos de Ibiza Mix, los pantalones vaqueros con el cinturón justo debajo del ombligo, “Pinnic”, la lambada

Hoy vengo a traerles, gracias a una maravillosa persona cuyo nick es Susana1985BCN, de la cual suponemos que se llama Susana, es catalana y tiene o cumplirá 23 años en este 2008. Aunque, bueno, con el tema de los nicks, nunca se sabe. A lo mejor se llama Remigio, es de Segovia y cumple 47 años este próximo marzo. Sea como sea, les doy las gracias por subir estos pedazos de videos al youtube:

El helado Boomy, El Push Pop, el refresco Kas (¡24 horas máaaaas!), La Sega Game Gear a color, el helado Pirulo, las Manualidades Disney: la Bella y la Bestia y Aladin, las papas 3D´s Barbacoa, el Bimbocao, El Caserio, los cereales Chocapic, las granjas de Pinypon, el helado Cuore de Frigo, la Leche Desnatada Pascual, los cereales Chococrispis, las Manualidades Disney: Mickey Mouse y los cereales Corn Flakes.

A destacar: el grito del camaleón (frikada) y el helado Boomy, un PEDAZO DE HELADO. Joder ¿cómo pude olvidarme de él? Esa combinación de sabores… ¿Por qué lo retiraron? A lo mejor se dio casos de niños con ataques epilépticos, o corrió el rumor de que daba cáncer, como los mini-chupetes de colores. Seguramente hay tiendas en Ucrania donde podemos comprarlos.




El temazo de Kas, que salió en el Ibiza Mix 94, es una de las canciones más pegadizas del universo. Seguro que inspira a grandes creadores de la talla de Georgie Dann (una de esas personas que han hecho un pacto con el diable y no envejece ¿Para cuándo un biopic de este hombre? Un mismo actor interpretaría toda su vida y sin necesidad de maquillarlo) o King África (Ups, me acaba de dar una arcada al escribir este último nombre).

miércoles, 20 de febrero de 2008

Peliculón: Los amantes del Pont Neuf


Maravillosa. Impresionante. Sublime. Profunda. Enternecedora. “Los amantes del Pont Neuf” es, sin lugar a dudas, una de las mejores películas que he visto en mi vida. Y he visto muchas. Es difícil describir las sensaciones que produce esta película. La labor de su director, Leos Carax, es casi milagrosa: contarnos una historia de amor magnífica en un entorno grotesco, dramático, sucio, cruel... Es Increíble. Me quito el sombrero, señores, me lo quito. Vean AQUÍ el trailer. Es curioso que un fantástico director de cine me haya dado a conocer a otro. Leyendo una entrevista que le hicieron al genial Kim Ki-Duk, uno de los directores predilectos, comentaba que, en su estancia en Francia, antes de regresar a Corea para convertirse en el interesante cineasta que es hoy en día, vio unas cuantas películas que le gustaron mucho: “El amante” de Jean-Jacques Annaud, “El silencio de los corderos” de Jonathan Demme y “Los amantes de Pont Neuf”, de Leos Carax. Bueno, de hecho, ésta última es la primera que nombra. Y, es normal, estamos hablando de un peliculón como la copa de un pino (o de dos, de tres, de cuatro...). Está plagada de escenas grandiosas, sobre la que destaco la noche de los fuegos artificiales; ese momento de la historia, que supone un punto de inflexión para nuestros protagonistas, es maravillosa y muy espectacular.

En ella nos encontramos dos interpretaciones fabulosas, destacando sobre todo a la siempre fantástica Juliette Binoche, que crea un personaje tierno, enigmático, repleto de matices... A este actriz francesa siempre suelo relacionarla a “Azul”, esa obra maestra de Kiewsloski. Pues bien, ahora también la voy a recordar por esta maravilla del celuloide. Aplaudo a esta mujer, no sólo por ser una gran actriz, no sólo por su innegable belleza, sino también por tener un ojo especial para elegir sus proyectos. A estos dos casos, se les puede añadir la inquietante “Cache” de Michael Haneke, “Herida”, de Louis Malle, la genial (aunque, obviamente, un tanto irregular) “Paris Je T´aime”, “El paciente inglés” de Anthony Minghella, o incluso “Chocolat”, una comedia romántica superior a la media. Su compañero en “Los amantes del Pont Neuf” es Denis Lavant, actor que no conocía y que, por lo que se ve, ha participado en películas como “Un largo domingo de noviazgo” o (e aquí el guiño del director coreano) en “Wild animals” de Kim Ki-Duk. Se ve que quiso rendir homenaje a esta película francesa. Además, se nota mucho que influyó en él, ya que contiene una historia de amor atípica, con toques trágicos, así como poéticos, algo que se suele repetir mucho en sus películas. Sólo hay que ver “Bad guy”, “Time”, “Hierro-3”... Pinceladas de “Los amantes de Pont Neuf” se pueden ver a lo largo de toda su filmografía. No sé si también será otro guiño, pero en esta película, cerca del puente, se puede leer un cartel que pone “Samaritaine”. Una de las desgarradoras y seductoras obras de Kim-Ki Duk se llama “Samiritan girl”... No sé hasta que punto es casualidad, u homenaje.

¿El argumento? Leos Carax nos cuenta la historia de amor entre dos mendigos parisinos. El Pont Neuf del título es el Puente Nuevo de París (en algunos lugares encontré el título de "Los amantes del Puente Nuevo", pero la gran mayoría utilizan "Los amantes del Pont Neuf"), escenario en el que ocurre gran parte de la historia. Y cuando digo mendigos, me refiero a mendigos. No a actores con algunos harapos y algo despeinados. No. Carax nos muestra la “vida” que estas personas llevan, contando con planos bastante grotescos de personas que, no me extrañaría, fuesen mendigos en la vida real. Tiene mucho mérito que ni la deliciosa belleza de Binoche contraste con este sub-mundo, estando perfectamente integrada. Cuando la veo en esta película, no recuerdo que es una glamurosa actriz francesa, sino una desdichada mujer sin techo tuerta. Y ya no digamos Denis Lavant, que parece que en la vida real era un mendigo escogido como actor espontáneo.

Como anotaciones-frikada, destacar la escena en el barco, que parece a un guiño a “Titanic” (chirria un poco, sobre todo por la música de fondo, pero, bueno, se le perdona todo), así como el jersey amarillo y negro de Binoche que, junto a su parche blanco en el ojo, parece un homenaje a “Kill Bill”. Sólo que “Los amantes de Pont Neuf” es una película de 1991, es decir, realizada seis años antes de la peli de Cameron, y doce años antes de la de Tarantino.

No comprendo lo desconocida que es “Los amantes de Pont Neuf”, debería de ser un referente cinematográfico. Tienen que ver esta película. Para los fans de Kim Ki-Duk, para los apasionados del cine, para los que disfrutan con una buena historia de amor... Bueno, es, en realidad, una película de obligatorio visionado para todo ser vivo con un mínimo de sensibilidad. Una obra maestra redonda.


¡Peliculón!

¡Monologazos!: Descojone asegurado


Raúl Cimas es uno de los putos amos de los monólogos. Es así. No hay más vuelta de hoja. Me he partido de risa cuando dijo que era Judas, cuando nos contó sus vivencias en un piso de estudiantes, así como cuando contó la película de terror que vio con su novia. Pero, sin lugar a dudas, se convirtió en un referente con su monologazo primero. Entra AQUÍ, AQUÍ y AQUÍ y pártete el culo. “¡Me voy a montar una armada que se va a cagar la perra!” “Colón, tío...” Lo de la abuela-guarda jurado es brutal.

Tony Moog es un crack. Verlo actuar es risa asegurada. Esa actitud vacilona, con sus brazos tatuados, su mirada alicaída... Pincha AQUÍ y AQUÍ y ve uno de sus mejores monólogos, el primero, en el que presentó al resto del mundo a sus dos colegas, el Choni y el Friki. “¡Qué pun, qué pan!” “¡Farlopa pa la tropa!” “El venao, el venao...”

Goyo Jiménez nos cuenta muchas de las diferencias existentes entre los americanos y los españoles. Un tema que da mucho juego y que otros cómicos han tratado en sus monólogos. Pero Goyo parece que lo exprime al máximo. Carcajadas aseguradas en un pedazo de recital digno de ser enmarcado. Pincha AQUÍ, luego AQUÍ y finalmente AQUÍ. “¡Alerta de fusión!” “Aprisa, chicos, se hace tarde. Vamos, Mike. Corre, Joe. Arriba, pequeño Timy.”

Muévete, cojones: deja de fumar


Objetivamente, te estás gastando el dinero, que podrías usar para cosas mucho más práctivas y positivas, para meterte humo tóxico en los pulmones. Y todo con la falsa idea de que te relaja. Es un espejismo, el cigarro te insufla el mono de nicotina y, para aliviar dicho mono, debes fumar, haciendo que el mono se aumente, para luego fumar y aliviarlo, mientras vuelves a aumentarlo... Un círculo vicioso en el que te has metido de forma absurda ¿Qué te aporta? Encima, ahora está peor visto, y hay leyes que te impiden hacer dicha tontería en ciertos lugares cerrados. Por lo que más de una vez has tenido que sudar esperando a salir de un avión para fumar, o pasar frío fuera de una discoteca para dedicarle tiempo a tu ansiado cigarrillo, etc... Muévete, cojones, deja de fumar. Ya es bastante estúpido el haber empezado, como para seguir prolongando dicho vicio. Vale, está bien, te has equivocado, te has enganchado. Todos comentemos errores. Rectificar es de sabios ¿no? Pues ahora sólo tienes que dejarlo. Mejorará tu vida en todos los aspectos. Las drogas son una puta mierda. Muévete, cojones ¡Déjalo de una vez por todas!

La queja de la señora Iversen


El señor y la señora Iversen llegaron hace poco más de una semana, para quedarse 14 días. En su reserva pedían, a ser posible, un apartamento alto, cercano a la zona de piscina. Este tipo de peticiones vienen en el apartado de observaciones y yo, como recepcionista, debo hacer todo lo posible por cumplirlas. Gracias a que tenemos contratos con agencias y touroperadores escandinavos, tenemos todo “Brytoria Paradise” colmado de clientes nórdicos. Es por ello que, a pesar de ser una época difícil para muchos otros complejos de apartamentos, en el mío estamos en temporada alta de invierno.

Es por ello que los señores Iversen recibieron su apartamento alto, pero no cercano a la zona de piscina. Nada más darle la llave les expliqué que se hizo todo lo posible por darles exactamente lo que pedían, pero al estar llenos, ha sido imposible.

Comenzó así, la cadena de quejas absurdas:

Día 12 de Febrero, 11:24.
La señora Iversen acudió a mi recepción para pedirme un cambio de apartamento, como si hubiese ignorado por completo la explicación que le di el día anterior. Todo esto con una sonrisa helada.

Día 12 de Febrero, 17:35.
La señora Iversen se presentó nuevamente para aclarar que un árbol de la zona ajardinada les tapaba el sol en su balcón, por lo que tenían más frío de lo habitual. Les comenté que les dejaría unas mantas extra, puesto que no podíamos talar el árbol por una queja así.

Día 13 de Febrero, 12:25.
El señor Iversen entró junto a su esposa. Él se puso a hojear el libro de información turística, mientras ella, con sus sonrisa congelada a cuestas, me comentó que su apartamento tenía bombillas de poca intensidad y que era muy incómodo leer. Les expliqué que eran bombillas de bajo consumo, que tardan un poco en encenderse por completo y por eso parece que no son tan intensas, pero sí lo son.

Día 14 de Febrero, 18:13.
El señor Iversen estaba en el umbral de la puerta, mascullando algo con mala leche en su idioma natal. Mientras, la señora Iversen, se aproximaba a mi mostrador y me decía que su apartamento, al estar más cerca de la obra, escuchaba ruidos muy molestos por la mañana. Les expliqué que eso era imposible, ya que la obra que teníamos cerca estaba parada.

Día 16 de Febrero, 10:15.
Fiel a su constancia, la señora Iversen pasó a informarme de que en su cuarto seguía resultando frío y que su marido, a su edad, pues tenía problemas de huesos. Le di más mantas extra.

Día 17 de Febrero, 18:07.
La señora Iversen volvió a preguntarme por un cambio, a ver si se había desalojado alguno de los apartamentos cerca de la piscina. Su marido le murmuraba algo con cara de pocos amigos, mientras ella lo atendía, sin dejar de mirarme con su sonrisa forzada. Consulté en el ordenador y les dije que, por desgracia, aún seguían ocupados esos apartamentos.

Día 18 de Febero, 12:01.
Una de las guías escandinavas, Kirsi, me comentó que los clientes Iversen querían cambiarse de apartamento. Le comenté la situación, que cuando ellos llegaron, esos apartamentos ya estaban llenos. Kirsi afirmó con la cabeza: “Ah, entiendo. Bueno, si hay sale alguno de esos clientes, por favor, haz el cambio.”

Día 19 de Febrero, 09:30.
La señora Iversen me preguntó si había pasado la guía para hablar conmigo. Le dije que sí, y que estaba haciendo todo lo que podía, pero hasta dentro de dos semanas no se iban a quedar libres. Para entonces, ellos ya se habrían ido.

Día 20 de Febrero. Hoy.
Los clientes Iversen han tirado la toalla finalmente. O eso parece.

lunes, 18 de febrero de 2008

Peliculón: Black Moon


Se trata de la película más extraña y, podría decir, más arriesgada del director francés Louis Malle. Conocida en España por "El unicornio", se trata de una película muy underground de 1975, donde Malle nos presenta una fábula repleta de alegorías y con un sentido del surrealismo bastante marcado. Me ha encantado. También es cierto que es una de estas películas que tienes que ver con la mente abierta; y ya no sólo por la temática en sí, sino porque tal vez se quedarían decepcionados si querían encontrar un esquema narrativo al uso, que no lo tiene. Se puede decir que Malle se conforma con retratar la confusión de la protagonista, presentándonos geniales toques de lo absurdo, sin plantearse el desarrollar la historia más allá de su comienzo.

¿El argumento? Es muy sencillo. Una joven huye de una guerra bastante particular, donde, por lo que parece ser, hay dos bandos: hombres y mujeres. La muchacha huye por el bosque, encuentra un unicornio y lo sigue hasta toparse con una casa, habitada por pintorescos personajes. La actitud de la protagonista es la que podría tener una niña, lo cual es de agradecer, ya que no hay intentos por razonar cada particularidad del lugar, sino que, tras una primera reacción de asombro, la joven se deja llevar e intenta adaptarse a las reglas de esa misteriosa finca. Un detalle que me gustó mucho fue la escena en la que ella, nada más llegar a la casa, entra en la cocina y coge un vaso de leche, sumamente grande, estirando los brazos con fuerza, puesto que el vaso está bastante lejos de su alcance. Esa escena resume a la perfección las intenciones de Malle en cuanto a la actitud infantil de la joven.

Una anciana que habla con una rata, flores que lloran cuando las pisas, gallinas caníbales, niños desnudos corriendo alrededor de ovejas... A modo de cuento infantil, y con una clara inspiración en "Alicia en el País de las Maravillas", la sensación que intenta trasmitirnos el director es la que todos hemos tenido al ser niños y descubrir lugares nuevos. Es una mirada repleta de curiosidad y, al mismo tiempo, tolerante y permisiva. No existe esfuerzos grandes por intentar comprender lo que te rodea, sino la contemplación de los fascinantes sucesos. Sus numerosas alegorías dan pie a múltiples interpretaciones, como es el hecho de que una joven huya de una guerra entre ambos sexos, para refugiarse en una casa donde vuelve a sentirse niña. O la escena de la joven dando el pecho a la anciana. Escenas como la de los despertadores sonando me recordaron a la magia de las películas de Miyazaki. Se podría decir que tiene, a su vez, ecos al cine de David Lynch, con cierta estética al de Peter Greenaway. Vamos, una gozada para todos los que buscamos rarezas o, simplemente, películas que se salgan de lo ya visto.


Pero, si hay que quedarse con algo de esta película, es lo que ya he mencionado, las sensaciones de la protagonista. Me recordó mucho a cuando yo era un niño, cuando visitaba lugares nuevos, embriagado por el aroma del misterio, con ese papel de pequeño descubridor. Con la sensación de estar pisando en un lugar donde muy pocas personas han estado. Era maravilloso.

Nota: el cartel de su edición en dvd me hace gracia. Ya no sólo por la imagen en sí, que puede dar pie a pensar, erróneamente, que estamos ante una película erótica. Sino porque elegir esa escena, concretamente, es bastante curioso. El que vea la película entenderá a lo que me refiero...