lunes, 14 de enero de 2008

Me encanta... volver a la cama

Me encanta tener uno de esos momentos de confusión a horas tempranas. Estoy acostado, durmiendo. Un cosquilleo de preocupación hace que me despierte, liberándome de la telaraña onírica de turno. Pienso: "Joder, no ha sonado el despertador... ¿qué hora es?" Miro la hora con los ojos aún nublados, por lo que tengo que acercarme el despertador a dos centímetros de la cara. Es más tarde de lo normal. Me incorporo con torpeza, como un muñeco de madera al que se le acaba de otorgar vida. Salgo del dormitorio y entonces caigo en mi error: es mi día libre, hoy no tengo que ir a trabajar. Es entonces cuando un estallido de placer, comparable al más satisfactorio de los orgasmos, irrumpe en mí de forma gratificante. Puedo volver a la cama y dormir todo lo que me plazca. El mundo es maravilloso. Regreso a toda prisa hacia mi reino de sábanas y manta, me doy cuenta de que aún conservan el agradable calor de mi cuerpo. Me encanta volver a palparlo, sobre todo si son en días fríos. Me zambullo en ellas, cierro los ojos y vuelvo a quedarme dormido, con una amplia sonrisa cruzándome la boca. Pequeños grandes placeres de la vida.

domingo, 13 de enero de 2008

Hielo y arena

Génesis me acaba de enviar uno de sus clásicos e-mails.

"Niebo, eres un cabrón. Acompañaste a Bruno a ligar con el camarero y no me dijiste nada! Espero que no fuese tan atractivo como Bruno nos ha contado..."

De esto ya les hablaré más adelante.

"Para que veas que no soy rencorosa, te mando dos enlaces del mismo tipo, aunque dos extremos en el mismo arte: Aquí tienes una colección de estatuas de arena. Como las que hemos visto alguna vez en la Playa El Reducto, pero más curradas y variadas, por supuesto (Sin menospreciar el arte de nadie, todo sea dicho) y aquí tienes fotos de espectaculares fotos de estatuas de hielo, del Festival de hielo y nieve de la ciudad china de Harbin. Una maravilla. Aún no logro entender cómo el ser humano puede modificar la naturaleza de tal forma. Es admirable."

Y vaya que lo es, Gen, preciosas estatuas. Comentario friki de turno: Las de arena parecen sueños de Flint Marko y las otras parecen sacadas de un ataque de inspiración de Bobby Drake.



sábado, 12 de enero de 2008

Peliculón: Poison

Comienza la película y hasta los 10 minutos no sabes qué es lo que estás viendo. Tres historias dan comienzo casi al mismo tiempo, tres historias de diferente estilo, fotografía y género. No obstante, tres historias que tienen mucho en común. Todd Haynes, director al que debemos la original y desconcertante propuesta de convertir a Cate Blanchett en Bob Dylan, rompe esquemas con su primer largometraje: "Poison".

Vi la película tan sólo con la carátula en mente y poco más. No tenía ni idea de qué iba su argumento, lo cual ha sido todo un acierto. Es magnífico sentir como una película se descubre ante ti, como si fueses un espectador espontáneo que es invitado a abrir una puerta, sin remota idea de lo que se encuentra al otro lado. Siempre con la seguridad que otorga el estar al otro lado de una pantalla (la de mi ordenador portátil, para más señas), por supuesto. No obstante, nunca se sabe lo perturbador que puede resultar esta experiencia. No obstante, a pesar de cierta escena bastante desagradable y humillante, la película se visiona con desconcierto, curiosidad, asombro…

Tres historias que comienzan por la “H”: “Hero”, “Horror” y “Homo”. Parecen haber sido rodadas por tres directores distintos, entremezcladas con inteligencia y explorando dilemas existenciales del ser humano, tales como amores prohibidos, la soledad, el reflejo de una sociedad enferma y egoísta, las frustraciones vitales… Todo esto envuelto en diferentes formatos: “Homo” me recordó mucho al cine de Peter Greenaway, con ese aire teatral que tiene los flashbacks del correccional de jóvenes. No obstante, es más que clara la influencia del novelista francés Jean Genet, adaptando una de sus obras. De Haynes se ha dicho que representa el New Queer Cinema. No he tenido oportunidad de ver el resto de su filmografía (error que pienso resolver pronto), no obstante sí que puede verse un acercamiento bastante humano de lo que supone la homosexualidad, sin entrar en florituras propias de los cineastas más comerciales, ni tampoco en cuanto a señalar o condenar una u otra postura. Digamos que el director parece partir de la homosexualidad como algo cotidiano, superados todos los tabúes sociales, profundizando en personajes con contradicciones, frustraciones, anhelos obsesivos… “Homo” es un segmento muy curioso, aunque lastra un poco; encontré bastante lento su desarrollo y fue el más flojo de los tres, a mi parecer.

“Horror” supone una crítica a la represión sexual, encubierta por una historia de ciencia-ficción al viejo estilo “mad doctor” de los años 50, reproduciendo esos planos holandeses, esos golpes de efecto tan característicos, esa fotografía en blanco y negro. Un hombre maldito que huye de las miradas, de las acusaciones, perseguido por todos. Es el segmento que le da más agilidad a la película.

“Hero” fue el más interesante, puesto que ese toque documental rompía con el resto de la película y los testimonios que muestra hace que nos sintamos intrigados por ese personaje, el joven Richie Beacon. Una historia enigmática que puede recordar un poco al cine de Von Trier o Todd Solondz, en cuanto al toque realista del documental del director danés, y a las diversas críticas a la hipócrita sociedad americana del cine de Solondz. Muy recomendable.

Una película que se muestra bastante equilibrada en cuanto a la exposición de sus tres segmentos, bastante diferentes entre sí, que, en ocasiones (y en el caso de “Homo”), puede ser un tanto lenta, pero que, sin lugar a dudas, supone un respiro con vocación experimental, ante el desolador panorama del cine comercial actual (remakes, secuelas, precuelas, etc…). Es de agradecer también el aroma a cine europeo que desprende esta película.

Si quieres ver algo diferente, “Poison” es tu película.


viernes, 11 de enero de 2008

La queja del señor Konttinen


- ¿Qué tal, Ingel? ¿cómo sigue este comienzo de año?

- No me quejo. Me compré un coche nuevo y estoy muy contenta.

- Me alegro. Tan pronto como pueda me pasaré por alguna gasolinera y te compraré algunas cintas de casete de Arévalo.

- ¿Aróvalo? ¿Quién es? ¿un cantante?

- No, déjalo. Cosas mías. ¿Qué te trae por aquí?

- El cliente del apartamento 37.

- Apartamento 37... apartamento 37...- Murmuré al tiempo que consultaba la lista de estancia en el ordenador.- Los Señores Konttinen ¿no? Ya los he cambiado de apartamento.

- ¿Ah, sí? Porque ellos habían reservado un apartamento alto.

- Sí, pero debido a la alta ocupación que teníamos, tuvimos que darle uno bajo durante unos cuantos días. Pero, por suerte para ellos y para nosotros, los hemos cambiado a uno alto. Están en el 14 ahora.

- ¿Por suerte para vosotros? ¿Y eso?

- La señora Konttinen, que, por lo que parece ser, es casi 20 años más joven que su marido, tiene por costumbre el tomar el sol en tanga. Y, claro, la chica no es precisamente un adefesio. Por su culpa hemos dado de baja a dos chicos de servicio técnico. Pasaban por delante del 37 y se nublaban tanto que no recordaban que a unos metros estaba el muro de medio metro, que separa nuestro complejo de la obra contigua. Brazos rotos, fracturas de diverso tipo. Claro, por este lado es un muro de medio metro, pero por el otro es de casi cinco.

- Vaya, pobrecitos.

- Ahora la señora Konttinen puede tomar el sol en su balcón sin que nadie la vea. A no ser que a los del servicio técnico les de por pintar las azoteas. En fin... No me extrañaría para nada. Son los daños colaterales de tener un culo perfecto.

jueves, 10 de enero de 2008

Inte-rail 04: Compañeros del D´Artagnan


Arón nos cuenta:

"Los albergues en la zona de Europa del Este son bastante baratos y no suele haber necesidad de compartir habitación con nadie. Bien cuando fuimos cuatro en el inter-rail 06, bien cuando fuimos tres en el inter-rail 07, siempre encontrábamos un cuarto que se ajustara a nuestro número. Eso es, sin lugar a dudas, una ventaja clara. No hay que soportar a peña extraña con problemas de higiene, como nos pasó en Amsterdam en el inter-rail 07."

"No obstante, el hecho de compartir cuarto con otra gente puede suponer un enrequecimiento considerable de la experiencia inter-railera. En nuestro primer inter-rail, en el verano del 2004, éramos seis hombres. Por lo que el quedarnos en un cuarto con dos o tres personas más no suponía un problema. Aunque también es cierto que llegamos a quedarnos en cuartos de 12 personas! (Amsterdam) o incluso en cuartos de 20! (Roma). Siempre con la duda de si guardar el macuto en una taquilla o si dejarlo bajo la cama."

"Pero cuando son dos o tres personas extrañas, eso no es problema. El caso en concreto fue en París, la primera ciudad del primer inter-rail. Allí nos quedamos en el albergue
D´Artagnan, un lugar bastante acogedor y donde conocimos a gente de todo tipo y calibre. Nos quedamos en un cuarto de nueve personas, por lo que había posibilidad de encontrarnos a tres personas más con nosotros. Y así fue."

"Conocimos a un coreano que siempre tenía cara de quedarse dormido en cualquier momento. Hablaba inglés, arrastrando las palabras con inusual cansancio. No obstante, y eso es lo que lo hacía parecer fumado, siempre sonreía. Ojos caidos y sonrisa bobalicona: dieta a base de
marihuana. Comprador habitual de Nancy Botwin. O eso parecía al menos. Tal artista viajaba solo y no tuvimos problema en comunicarnos con él."

"Otro habitante del cuarto fue un iraní pureta. El hombre trabajaba y se hospedaba en ese albergue. También hablaba inglés. En un principio no tuvimos problema con él, hasta que comenzó a hacer un par de cosas que nos tocó las narices... No obstante tuvimos la oportunidad de vengarnos... ¡Pero eso es otra historia!"

"El tercer componente del trío calavera personajístico fue un japonés. Tratar de describirlo sería como hablar acerca de un personaje cómico de anime. Porque así era, su rostro era capaz de registrar mil tipos de matices relacionados con la alegría, el entusiasmo y la excitación. Sobra decir que nuestras caras españolas eran incapaces de reproducir tal tornado de gestos. Era un hombre realmente feliz. Parecía haber salido de
"Humor amarillo". Tenía un cámara de fotos ultramoderna, plana y con una resolución de la hostia. Cuando le preguntamos por "Akira", él dijo no conocer esa película de anime."



"- Pero ¿cómo es posible? Pero si preguntar a un japo sobre "Akira" tiene que ser equivalente a que a nosotros nos pregunten por Julio Iglesias."

"Nos comentó varias veces que él era de
Hiroshima. Y, acto seguido, hacia el ruido de una bomba, moviendo las manos para formar el champiñón radiactivo. Y luego se reía, todo contento. Todo un personaje. A lo mejor ese nivel innato de felicidad era alguna consecuencia de la exposición de sus antepasados a la bomba. Who knows. El caso es que, y aquí viene lo bueno, el tipo no sabía inglés apenas. Tampoco sabía francés. Y estaba viajando por París solo."

"Ole sus
huevos toreros."

"¿Cómo hablábamos con él? Pues resulta que el coreano fumado sabía japonés, por lo que le decíamos algo al coreano y el nos lo traducía y se lo decía al japo. ¿Cómo tenía el valor de viajar a París solo sin saber inglés o francés? ¿Esperaba que los franceses tuviesen el japonés de segundo idioma oficial?"

"Y ahora viene otro dato desconcertante. Tras sacarnos las fotos, les dijimos al coreano y a él que nos dijesen sus correos electrónicos para enviarnos las foticos. El coreano nos dio la suya y el japo no... PORQUE DECÍA QUE NO TENÍA DIRECCIÓN DE E-MAIL. Es in-cre-i-ble. Un japonés sin e-mail... eso es como encontrar a un español que nunca haya probado el jamón serrano. Menudo freak, el colega."

"Pero, allá donde estés (seguramente hablando japonés con los paisanos de algun pueblo europeo), te mando un fuerte abrazo. Conocer a un crack como tú ha sido brutal."



De izquierda a derecha: Christian, David, Joel, el japo feliz, Ares, yo, el coreano fumado.

miércoles, 9 de enero de 2008

Ingenio humano

Bruno me ha enviado un enlace bastante curioso. Lo ha encontrado en ese magnífico blog llamado "Mira y Calla". Se trata de unos cuantos sistemas para atrapar ratones sin hacerles daño, las llamadas trampas no letales. Vean la suceción de fotos, no hace falta leer nada para poder comprenderlas. Se puede observar que, con un poco de ingenio es posible elaborar técnicas muy sencillas, a la par que eficaces. Y, lo mejor de todo, sin que nadie ni nada tenga que sufrir.

Luego, en el otro extremo, encontramos varios ejemplos de como el ingenio humano puede utilizarse para fines bastante rastreros: las torturas. Es un tema que siempre me ha resultado fascinante; el aplicar parte de tu tiempo en diseñar objetos de metal o madera para intensificar el dolor hasta lo insoportable, me resulta escalofriante. Y recordemos que muchos de estos objetos provinen de La Inquisición, institución diabólica que tenía la cara de usar estos métodos escabrosos en nombre de Dios y la misericordia. Hay que tenerlos muy grandes...

Dos ejemplos opuestos de cómo se puede hacer uso de una misma herramienta, el intelecto humano, para llegar a un fin infringiendo el máximo dolor, o el mínimo. Think about it.


Conozco gente que podría dormir la siesta en una silla así.

Muévete, cojones: llama a tus colegas


Te pones nostálgico recordando a ese buen amigo del que hace tiempo que no sabes. Ha podido ser por alguna discusión tonta, o porque el trabajo de él y el tuyo hace que hayan podido quedar con menos frecuencia que antes. Puede ser que él se haya mudado a otra ciudad, isla, comunidad autónoma, país y apenas se hablen. Puede ser que la amistad ha pasado por diferentes pruebas que han logrado enfriarla. No obstante estás ahí, sonriendo al recordar esos buenos momentos que compartiste con tu amigo o amiga. Muévete, cojones ¿Tanto te cuesta coger el teléfono y llamarlo? ¿Por qué tienes que esperar a que sea él el que de el paso? ¿qué tipo de pereza puede justificar el no llamar a un buen amigo? Estoy seguro de que él también estará añorando esos viejos recuerdos. Nadie dice que la cosa pueda volver a como era antes, siempre puede haber barreras, pero, coño, si puedes llamar 200 veces a tu novia por teléfono, o a ese chico que tanto te gusta, también puedes hacer lo mismo con un un buen colega. Y ese estúpido orgullo de "¿y por qué no me llama él a mí?" no justifica nada. Coge el teléfono y marca su número. Me lo agradecerás.